Naciones corruptas y poblaciones infelices, relación con el bienestar de los individuos.

Thursday, 30 de January de 2020
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Panorama Mundial sobre la Corrupción.


El Índice de Percepción de Corrupción (CPI, por sus siglas en inglés) es un recurso del Transparency International que sirve como indicador de la corrupción en los sectores públicos a nivel global. Anualmente, Transparency International publica un reporte que ofrece una vista al grado relativo de corrupción en países y territorios a nivel mundial.

En el 2019, 180 países fueron evaluados por expertos mediante 13 encuestas, dando a cada país una puntuación que va desde el cero (altamente corrupto) al cien (libre de corrupción). El reporte de este año demostró que los niveles de corrupción son más altos en los países donde el dinero puede fluir libremente y terminar financiando campañas electorales y donde los gobiernos solo escuchan las voces de individuos adinerados y con buenas conexiones.
Más de dos tercios de los países obtubieron un puntaje menor a 50 puntos, incluyendo países con las economías más avanzadas del mundo, lo cual representa un gran estancamiento en los esfuerzos por frenar la corrupción a nivel mundial. Países como Canadá, Nicaragua y Australia hicieron sonar alarmas debido a un descenso significativo en sus puntajes desde el 2012 hasta el 2019. Se encuentran en especial vigilancia Canadá, Angola y Arabia Saudita en vista de sus situaciones locales partiulares.

En los últimos 8 años, 22 países mejoraron sus índices de corrupción significativamente, entre ellos se encuentran Grecia, Guyana y Estonia. 21 países disminuyeron sus puntajes, empeorando sus niveles de corrupción. Los países restantes no tuvieron cambios importantes en sus puntajes, lo cual refleja el estancamiento de las medidas anticorrupción.

Viendo el panorama general, los países con mejores puntuaciones a nivel mundial (y menos nivel de corrupción) son Dinamarca en el primer lugar, seguido de Nueva Zelanda, Finlandia, Singapur, Suecia, Suiza, Noruega, Países Bajos, Luxemburgo, Alemania, Islandia y Canadá.

Por otro lado, en el fondo del conteo se encuentran los países con los puntajes más bajos. En el último lugar se encuentra Somalia con el peor puntaje, seguido de Sudán del Sur, Siria, Yemen, Afganistán, Sudán, Guinea Ecuatorial y Venezuela.

Felicidad y Corrupción, dos indicadores globales de emergente importancia.

Si se comparan los reportes del Transparency International sobre la corrupción global con el World Happiness Report de las Naciones Unidas, surgirán algunos datos interesantes acerca de estos indicadores globales de bienestar, desarrollo y corrupción y su relación entre sí.No es casualidad que países como Finlandia, que fue nombrado el país más feliz del mundo en el reporte del 2019, se encuentre entre los primeros países del conteo de Transparency International con la segunda mejor puntuación del mundo. Esto significa, en el caso particular de Finlandia, que regulaciones estrictas en la administración monetaria a nivel político, una democracia sólida, políticas que protegen a los ciudadanos en sus necesidades más básicas como salud, educación, trabajo y familia, parecen ser la fórmula mágica para mantener a una nación productiva y feliz.

De igual forma, otros países al norte de Europa como Dinamarca, Suecia, Suiza, Noruega, Países Bajos, Islandia, así como Nueva Zelanda, comparten los primeros lugares en ambos conteos, reflejando altos niveles de felicidad y bajos niveles de corrupción.

Es probable que exista una muy fuerte relación inversamente proporcional entre los bajos niveles de corrupción y la felicidad en la población de una nación.

Países como Sudán del Sur, Afganistán, Yemen y Haití tienen en común que comparten en ambos reportes los últimos lugares con los peores puntajes.

¿Qué sucede en Latinoamérica?

Si analizamos el panorama regional, 
Venezuela, que obtuvo el peor puntaje en el reporte de felicidad a nivel de América Latina, tambien se encuentra entre los más bajos puntajes en el reporte de la corrupción con 16 puntos. Venezuela está atravesando una importante crisis, no se deben pasar por alto estos indicadores ya que son un reflejo de la percepción de la población con respecto a su calidad de vida. En este caso, políticas socioeconómicas fallidas y niveles de corrupción tan altos que se perciben en la vida cotidiana y no solo en el ámbito político, han hecho que Venezuela esté sumida en un ambiente de empobrecimiento y deterioro social, económico y emocional, afectando el bienestar de los venezolanos.

Otros países latinos como Nicaragua, Guatemala, Honduras, Paraguay, República Dominicana, México, Bolivia, El Salvador, Brasil, Perú, Panamá, Colombia, Ecuador, Argentina y Cuba, en este mismo orden encabezan la lista regional (de menor puntaje a mayor), presentan puntuaciones por debajo de 50 puntos. Esto representa un gran estancamiento en la política y la economía regional, reflejando la pobre eficacia de las medidas anticorrupción actuales.

Con las mejores puntuaciones a nivel regional (por encima de 50 puntos) se encuentran Uruguay, Chile y Costa Rica. Estos últimos dos parecen ser los mejores posicionados en ambos conteos, obteniendo los mayores, lo cual significa que Costa Rica y Chile lideran ambos conteos, obteniendo más altos niveles de felicidad y menores niveles de corrupción de la región.

Para leer más sobre la felicidad como indicador de desarrollo global, visita Happiness: A New Paradigm to Assess Global Wellbeing and Development.

Integridad Política de las Naciones.

En el reporte del 2019, se hace particular énfasis en la relación que existe entre los políticos, el dinero y la corrupción. No es una sorpresa el hecho de que los países que obtuvieron mejores puntajes posean regulaciones estrictas sobre el financiamiento de campañas políticas y procesos democráticos altamente participativos. Es importante mantener los grandes fondos lejos de los políticos para garantizar el correcto uso del dinero, para servir al interés público y evitar la malversación.

“La falta de un progreso real contra la corrupción en la mayoría de los países es decepcionante y tiene profundos efectos negativos en la ciudadanía mundial”, dice Patricia Moreira, directora ejecutiva de Transparency International. “Para tener alguna posibilidad de reducir la corrupción y mejorar la vida de la gente, debemos acabar con la relación entre la política y los grandes flujos de dinero. Toda la ciudadanía debe estar representada en los procesos de toma de decisiones”.

Son necesarias medidas más agresivas y específicas para combatir la corrupción a nivel mundial. En el reporte de Transparency International, se sugieren algunas medidas que deberían tomas los gobiernos y naciones para combatir la corrupción.

Recomendaciones para los gobiernos, según Transparency International.

  1. Controlar el financiamiento político para prevenir la excesivo flujo de dinero en la política.
  2. Acabar con el trato preferencial para garantizar que la prestación de servicios y la distribución de los recursos públicos no respondan a conexiones personales ni estén sesgados hacia determinados grupos de interés.
  3. Gestionar los conflictos de interés.
  4. Promoción del acceso transparente y amplio a los procesos de toma de decisiones.
  5. Fortalecer la integridad electoral, prevenir y sancionar campañas engañosas.
  6. Empoderar a la ciudadanía, proteger a los activistas, informantes y periodistas.
  7. Reforzar los sistemas de control y promover la separación de poderes.

Empoderar a la Ciudadanía.

Este es un punto clave en la erradicación de la corrupción, individuos empoderados, y económicamente independientes y felices, construirían una nación íntegra y eficiente.
Una nación rica que distribuya sus riquezas con la población, garantizaría el acceso de todos a los bienes y servicios, así como a la educación. No sólo dádivas de miseria del gobierno hacia los más desfavorecidos, sino acceso a las riquezas de manera justa y equitativa. Los individuos no deberían tener la necesidad de caer en prácticas corruptas si las riquezas se distrubuyen equitativamente, promoviendo siempre la educación, el trabajo honesto y la formación integral de todas las personas. Una nación educada es una nación feliz.

Controlar el Financiamiento Político.

Cada político que es elegido por su pueblo, debe ser sometido a evaluación períodica de su actividad. Es importante que no se desvirtúe el trabajo del político, al fin y al cabo es un empleado público que debe velar por el bienestar de las personas a las que representa. Igualmente, se deben implementar regulaciones estrictas sobre el financiamiento de la actividad política y el acceso de los políticos a los fondos monetarios, para evitar el mal uso de los mismos

¿Qué debemos hacer nosotros?

Está muy claro que estas sugerencias deben ser llevadas a cabo por el mismo gobierno, es necesario que el gobierno de una nación cambie desde adentro para que surtan efecto las medidas implementadas y produzcan a su vez efecto sobre toda la población.

Pero, ¿qué puede hacer un individuo?
Las naciones del futuro se construyen en las mentes de los individuos, toda acción comienza con una idea. Las ideas tienen el potencial de cambiar el mundo. Si queremos cambiar el mundo, debemos comenzar por nosotros mismos. Debemos ser el cambio que queremos y no solo esperar a que los demás cambien. Nosotros, uno a uno, haremos del mundo un mejor lugar.

Referencias:

1-https://www.transparency.org/cpi2019#highlights

2-https://www.transparency.org/news/pressrelease/2019_CPI_efforts_stagnate_in_G7_ES

3-https://brainlatam.com/blog/reducao-da%C2%A0criminalidade%C2%A0e-da-corrupcao-em-1-2-3-passos-1037

Visita mi blog anterior // Read my previous blog: El contexto social y su relación con la atrofia cerebral.

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Autor: Sasha J. Antunez
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